Estampas del metro IV

El vendedor

Monotonía sin fin,

entrar /salir,

caminar

serpentear entre los cuerpos

Las puertas se cierran

a sus espaldas.

Se inicia el discurso/show/suplica…

Audífonos, mp3, pomadas, plumas, chocolates, dulces…

 

Puede más el hambre,

esa maldita necesidad…

De sol a sombra…

Sin parar,

sin descansar,

sin importar el calor,

el frío,

la lluvia,

los golpes,

los empujones,

las miradas rebosantes de hastío y desprecio.

Evadiendo la vigilancia vestida de azul,

a las ratas,

a la competencia.

Trata de mimetizarse ser un anónimo más,

fundido con la marea humana

de rostros indiferentes

“Le traemos a la venta…”