Ojala…

Ojalá caminara solo…

Ojalá y no me acompañasen

La tristeza,

la nostalgia,

la melancolía,

la soledad,

el suicida.

Multitud de compañias,

cada una se turna

para contarme historias.

Ya sea bebiendo café,  licor u olvido.

Ya sea en servilletas, papel o intangible texto,

esta cohorte de recuerdos

me pide transcriba sus historias/ mis historias.

Esas de versos al vacío…

Esas de lágrimas y tinta carmesí.

Se sientan junto a mi

mientras el alcohol me acaricia

y susurran…

Amar es tu castigo….Me dice la tristeza.

¿Te acuerdas de esos días de su cuerpo entre tus brazos? …Señala la melancolía.

¿Recuerdas cuando te amaba, cuando eras todo para Ella?…Recrimina la nostalgia

Amarle duele, siempre ha sido así ...Me dice la soledad.

No la olvides, vamos juntos a perdernos, a Cruzar La Noche, morir por Ella, no es acaso el perfecto epitafio que corone tu vida rota, me susurra el suicida.

Así mis días, mis noches,

las madrugadas donde el insomnio dictamina:

Lo tuyo no es vida es el prólogo a la caída.