Envidio / II

Envidio a los que se aman…

A los que sin buscarse se encuentran,

a esos que se devoran al mirarse,

aquellos que en sueños se sueñan sin conocerse…

Envidio…

Su impune desearse, sin horario, sin lugar fijo,

a los que se besan el alma,

aquellos que incendian las madrugadas de deseo…

Envidio…

Su ingenua felicidad,

que crean y vivan el para siempre a cada instante,

que no saben lo que la ausencia es…

Los envidio…

…Por que un día fui como ellos…

Resurrección

Los días / noches

se suceden indistintos,

desdibujado el orden temporal.

Da igual soñar despierto

que no hacerlo

puesto que el sinsentido

impregna todos los actos,

los pensamientos,

los sueños.

Solo restan los fragmentos,

cenizas que se niegan a fenecer.

Aún en su agonía sueñan con

la resurrección,

con hallar ese destinatario

que ha dejado de soñarles…

Versos huérfanos

¿Que hacer con los versos a Ella escritos?

Si no son míos,

no soy su destinatario.

Soy el que los transfigura en tinta y papel,

tatuaje indeleble en mi corazón, mi cuerpo.

Son versos huérfanos…

Suyos…

¿los repudia?

¿no los reconoces como suyos?

¿los maldice?

¿cómo abortarlos?

¿cómo asesinarlos antes de que vean la luz?

Sigo siendo el de los versos a Ella escritos…

Poeta maldito,

por su musa,

por aquella que prefiere

otros labios a los míos…

Historias de amor…

Se acabaron las historias de amor…

Solo dejan vacíos

llenos de ausencia,

cúmulos de recuerdos

que me acompañan.

Fiel cadáver

que bebé conmigo

licor de olvido.

Escribir historias de amor

carece de sentido,

ese amar en tinta y papel

mientras La Soledad me susurra,

que solo bebiendo nostalgia podría

algún día curarme.

Mas El Suicida, mas sabio,

me dice que amar es un sinsentido,

que solo el abismo redime,

solo cayendo ascenderé al olvido…

Penoso secreto

Hay noches

que le sueño,

que ese recuerdo

masturba

mi mente,

mi cuerpo.

Me hace revivir

lo vedado,

lo negado,

por mi fragmentada psique.

Quisiera liberarme

de su recuerdo,

de este absurdo

amarle / soñarle / escribirle.

Quemar estos versos…

Que nunca llegue a leerlos

que no sepa que Ella es el destinatario,

la motivación,

la tinta de mis líneas,

para llevarme a la tumba

ese penoso secreto

que aún en la ignominia

sigue siendo mi musa…

Inmaculada

Inmaculada…

Tu belleza es su perdición,

despiertas lujuria

sin saberlo,

sin proponértelo,

es tu virginal figura…

La inocencia que irradia tu sonrisa.

 

Inmaculada…

Mojas tus labios,

coqueteas con ellos,

mientras sueñan

con mancillar tu piel,

te imaginan sometida

a su patético poder,

sodomizada,

mancillada,

violada…

Creen poder  despojarte

de tu dote de princesa.

 

 

Inmaculada…

Niña- mujer,

titiritera consumada,

pues a pesar de tu corta edad,

sabes manipularlos,

usarlos,

desecharlos…

Sabes como venderte,

ellos creen saber

como comprarte.

 

Inmaculada…

Experta en someter

la más férrea de las

voluntades.

Todos caen…

Casados,

solteros,

jóvenes,

viejos,

santos

y pecadores…

Todos deseando poseerte,

todos ellos tus vasallos.

 

Inmaculada…

Es por ello que gustosos

se dejan atar a los

barrotes de tu cama – altar,

jadeantes te bendicen

cuando te posas

sobre su miembro erecto…

No notan tus uñas

rasgando su yugular,

solo saben del placer

de la eyaculación mientras

te deleitas con su sangre…

 

Dosis de mi amar

¿Cuál es la dosis diaria necesaria de amor?

¿Cómo se mide…?

¿En tiempo, cuándo decir Te amo: días, semanas, meses?

¿Cuál es el mínimo de presencia requerido para mantenerse enamorado?

¿Cuánto es el máximo de ausencia necesario para no tornarse olvido?

¿Qué tanta pasión se necesita para arder sin quemarse?

¿Qué dosis de caricias diarias son consideradas saludables?

¿Qué clase de contenido debe incluir, rosas y regalos, versos y canciones?

¿Con qué moneda se tasa el amar, con confianza, responsabilidad o mero desear?

En estos días de valorar todo en likes y seguidores

¿Cuántos like necesita mi amar?

¿Cuántos seguidores necesita mi historia de amar en instagram para ser real?

¿Por qué necesito convencer a una multitud de extraños e incluso al ser amado de mi amar?

Hemos hecho del amar una mercancía a valuar…

Inconfesables amores

El atardecer y sus colores

naranja, azul, morado

asociados están a tu sonrisa.

Hay veces que la felicidad

es tan solo un sueño,

uno que no terminamos de soñar.

A veces la felicidad recae en un beso,

uno inesperado,

no planeado,

producto de amores

inconfesables,

de esos que se susurran

a paganas deidades.

Implorando por un amor

que llene nuestras noches,

esas madrugadas donde

se envuelve uno en la piel

amada.

De Ella en mi / II

¿Qué resta de Ella en mi?

Nada.

Todo.

Lo suficientemente

para soñarle,

escribirle,

amarle en vano.

Su fantasma

deambula en las madrugadas

de vino y licor.

Aún busca seducirme

con su coqueto mirar.

Aún busca masturbarme

con su etérea desnudez.

La Soledad me dice:

Olvida, perdónate y vive.

Mientras que El Suicida susurra.

Nunca olvidas, por lo tanto, nunca dejas de recordar, por lo tanto, nunca dejas de caer.

Son demasiadas las voces descarnadas,

los recuerdos,

los rencores,

los perdones.

Ella me ofrecía un infierno en su cielo.

Saberle de otros mientras compartíamos

el lecho…

– ¿Es eso amor?

Le pregunto a su fantasma.

No me responde,

su mirada,

su sonrisa,

aún me desarman,

vuelven superfluos mis argumentos,

dejando solo

el roto latido

de mi martirizado corazón enamorado.

– Amar es un camino.

Susurro mientras El Suicida vuelve

a llenar mi copa,

La Soledad lee en voz alta los versos a Ella escritos,

mientras su recuerdo susurra lujuria en mi oído.